De qué va este debate
Comparar selecciones es más difícil que comparar clubes: juegan poco, cambian de generación cada seis años y un mal partido las elimina. Por eso la discusión mezcla dos cosas distintas, quién tiene mejores futbolistas y quién compite mejor, que no siempre coinciden.
La pregunta aquí es la de una final imaginaria: cinco de época, una sola copa. Cuenta el once, cuenta el banquillo y cuenta el carácter.
Qué defiende cada opción
- España
- Un modelo de juego reconocible y una cantera que no deja de producir centrocampistas. Cuando le funciona la posesión, el rival no toca el balón.
- Argentina
- La selección que mejor ha sabido construir un equipo alrededor de su mejor jugador. Competitiva hasta el final y con una afición que empuja de verdad.
- Francia
- Probablemente el fondo de armario más profundo del mundo: puede cambiar media alineación sin bajar el nivel. Físico y talento a partes iguales.
- Brasil
- La historia pesa y el talento individual también. Sigue produciendo delanteros y extremos que deciden partidos por su cuenta.
- Inglaterra
- Una generación con más talento que resultados. La Premier le da a sus jugadores el ritmo de competición más alto del mundo.