De qué va este debate
La comparación entre pilotos de distintas épocas es tramposa y todo el mundo lo sabe: los coches, la seguridad, el número de carreras por temporada y hasta la fiabilidad mecánica han cambiado tanto que los números no son comparables. Aun así, es de las discusiones más viejas y disfrutables del deporte.
Hay dos escuelas. Una mide títulos y victorias; la otra mide qué hizo el piloto con el coche que tenía. Casi todo el desacuerdo viene de ahí.
Qué defiende cada opción
- Lewis Hamilton
- Longevidad al máximo nivel y una capacidad rara para adaptarse a cambios grandes de reglamento. Además, uno de los mejores a una vuelta que se han visto.
- Michael Schumacher
- Cambió la forma de trabajar de un piloto: construyó un equipo entero a su alrededor y llevó la preparación física y técnica a un nivel que antes no existía.
- Ayrton Senna
- La referencia en clasificación y en mojado. Su vuelta en Mónaco en 1988 y su carrera en Donington en 1993 siguen siendo el argumento que usa quien lo defiende.
- Max Verstappen
- Agresividad y precisión poco habituales juntas. Domina la gestión de neumáticos y rara vez comete el error que le cuesta la carrera.
- Fernando Alonso
- El caso más claro de piloto que ha sacado más de lo que el coche daba. Sus temporadas peleando títulos con material inferior son el mejor aval que tiene.
Quien vota por títulos y quien vota por talento bruto casi nunca se convencen. Es parte de la gracia.